¡Estos son los errores que cometemos al secar nuestro cabello!

¡OJO!

¿Alguna vez te has preguntado por el origen de las cosas que utilizas a diario? Por ejemplo, la pasta de dientes que usas por la mañana, la cafetera que te salva de pasar un mal día o el secador que usas para moldear tu cabello. La historia de esta última nos recuerda, con nostalgia, a decenas de películas que toman como escenario un salón de belleza. Los secadores parecían sacados de la ciencia ficción. Máquinas grandes y metálicas en las que uno tenía que introducirse para que la magia ocurriera. Las secadoras eléctricas tuvieron su origen a finales del siglo XIX, el francés Alexandre Godefoy ideó una especie de bomba da aire invertida que, por medio de aire caliente, secaba el cabello. Fue hasta los años 20 cuando este principio se unió al de la licuadora, dando como resultado la secadora de mano. Este pequeño artefacto nos ha sacado de apuros pero, también nos ha dado dolores de cabeza por los daños que ocasiona a nuestro cabello.  Sin embargo, no todo es culpa del secador. Hemos adoptado rituales de higiene y belleza que no son del todo beneficiosos para nuestro cabello. Por eso, aquí te presentamos algunos de los errores que cometes al secar tu cabello y debes evitar para no dañarlo.

Secar tu cabello con toalla 

Enredar una toalla en tu cabello inmediatamente después de bañarte puede serte perjudicial. La textura de una toalla podría ser agresiva para tu cuero cabelludo mojado. Por eso, la mejor opción es secártelo con una camiseta de algodón. Luego de quitar el exceso de agua introduce todo tu cabello por el cuello de la prenda. Evita apretar fuertemente porque esto puede quebrar tu pelo, deja que absorba por 15 minutos y retírala.

Descuidar la hidratación de tu cabello

Después de lavarlo, es recomendable utilizar productos para humectar tu cabello. Esto te ayudará a conservar su salud y evitar el quiebre por el aire y otros contaminantes. Además de algún tratamiento antifrizz, puedes aplicarte una vez por semana una capa de sábila o de aceite de aguacate y oliva. Estos remedios naturales son fáciles, económicos y sólo te llevará media hora realizarlos.

Dormir con el cabello mojado

Lavarlo por las noches tampoco es recomendable, dormirse con el cabello mojado puede quebrarlo, además que probablemente tendrás que cepillarlo en seco por la mañana y eso podría debilitarlo. Por otra parte, tu pelo produce aceites naturales y lavarlo diario los hace disminuir, por eso es recomendable que no laves tu cabello diario. Si tienes el cabello graso y te sientes incómoda si no lo lavas todos los días, puedes usar shampoo en seco o lavarlo sólo desde medios a puntas con acondicionador.

Usar secador y dejar humedad

Si no tienes otra opción y debes usar el secador, asegúrate de acabar por completo con la humedad. Puedes tomar mechón por mechón y secar desde la raíz a las puntas a una distancia de 20 centímetros. Además, es importante que uses protector de calor para evitar los daños.

El cabello es parte fundamental de nuestra personalidad. Existen tantos tipos de cabello como personas. Lo importante es conocer el nuestro y adoptar los cuidados que encontremos útiles.